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July 12, 2019

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¿A dónde va el stock que sobra después de las rebajas?

¿Nunca os habéis preguntado qué sucede con la ropa que los comercios no logran colocar cuando terminan las rebajas? Muchas acaban en outlets y centros comerciales de stock, sí. Pero la gran mayoría acaba en contenedores de basura, por no hablar de los residuos que queman y contribuyen a estropear nuestro planeta. Todo este stock que no se utiliza interviene en este cambio climático que afecta de manera tan negativa a nuestro medio ambiente. Por eso hoy queremos hacer hincapié en la necesidad de invertir en moda lenta. En prendas que no pasan de moda, que perduran, que son de calidad. Que jamás acabaran en un contenedor de basura porque pasaran de generación en generación.

En pleno auge de las rebajas y viendo sucesos como las inundaciones de Navarra, no te haces preguntas como: ¿lo estamos haciendo bien? ¿Podríamos mejorar la situación de nuestro planeta?, ¿Qué sucede con la ropa que los comercios no logran colocar cuando terminan las rebajas? Esta última respuesta es una víctima de la volubilidad de la moda, pero mucho más aún del ritmo que imponen la economía y la cultura del consumo, el ciclo de vida de las prendas de “moda rápida” es cada vez más corto y su paso por el canal minorista tradicional, tan fugaz como una estrella.

El metrónomo que ha marcado tradicionalmente el compás de la producción (dos colecciones anuales: primavera-verano y otoño-invierno) se ha quedado desfasado frente a modelos de negocio que, como todos los comercios de moda rápida, acortan la presencia de ropa en las tiendas hasta convertirla en un visto y no visto. Esto supone la «eliminación de stocks y, por tanto, de los costes que éstos conllevan (destrucción, almacenamiento)». Es decir, acaban convirtiéndose de nuevo en basura porque sale mucho más barato tirarlos que revenderlos. Tan mínimos han sido los costes de producción que no merece la pena intentar revender nada... Todo esto influye tan negativamente en nuestro planeta que si lo piensas, se te pone la piel de gallina. Kilos y kilos de ropa a la basura, al fondo de nuestro planeta.  

Con la moda lenta sin embargo, ocurre justamente lo contrario. Todo el proceso de producción es ético, no contamina, respeta el medio ambiente y utiliza casi siempre, materiales orgánicos y sostenibles. Lo más gratificante de todo es que las piezas no se estropean y perduran en el tiempo. Brindan la oportunidad de pasar de generación en generación. ¡Nunca tienen que tirarse a la basura porque son verdaderas obras de arte! ¿No es increíble?

Nosotros en ES fascinante apostamos precisamente por eso. Por la idea de comprarte una pieza de calidad. Un bolso, un jersey o unos pendientes que duren para siempre. Que sean de calidad, que hagan que la inversión merezca la pena. Si lo piensas, ¿Cuántos jerséis de marcas lowcost tienes que comprarte al año? La mayoría no duran ni dos temporadas. ¿No es mejor invertir en uno bueno? Si echas cuentas, acabas notando el beneficio. Y sobre todo, contribuyes a cuidar nuestra tierra.

Los productos de moda lenta  no tienen descuento porque no pasan de moda y porque la calidad de la prenda es la misma siempre. No encontrarás piezas de buena calidad en stock. Nos parece una parte muy importante a tener en cuenta a la hora de comprar. Sobretodo sabiendo datos tan importantes como que en las rebajas de la moda rápida, la prenda se deprecia alrededor de en un 30%. Si no se vende, ni rebajado, pasa a la sección de oportunidades. Su precio puede bajar en más de un 90%... Las prendas sobrantes se regalan, se tiran a la basura o incluso se queman.  Nosotros no queremos formar parte de nada de esto. Por eso, te invitamos a ti también. ¿Te unes al movimiento de moda lenta?

Redacción: Ana Hernández Sarriá

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