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Slow fashion August 02, 2019

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El problema de las prendas que desprenden micro plásticos

Los microplásticos son uno de los grandes problemas medioambientales del siglo XXI. De hecho, según las estimaciones de la ONU, cada minuto se arroja al mar un camión de basura lleno de residuos plásticos. Esta contaminación, que está presente en todos los lugares y océanos del planeta, también afecta a los alimentos de origen marino que ocupan nuestras mesas.

Es posible que no tengas conciencia de ello, pero la última camiseta que te compraste en cualquier comercio de Fast Fashion posiblemente esté fabricada con partículas de poliéster. Este material, presente en muchísimas de las prendas del mercado, está compuesto en base a microplásticos que se liberan en los procesos de lavado y terminan desembocando en los ríos y en los mares. ¿Sabías que la isla de basura del Pacífico, la denominada sopa de plásticos, ya tiene el tamaño de España?

Sin embargo, más allá del remolino tóxico que se concentra en los océanos, los microplásticos suponen una amenaza para la biodiversidad y para la propia salud de los seres humanos. Tanto es así, que los estudios de Agencia Federal de Medio Ambiente de Austria y la Universidad de Medicina de Viena han hallado restos de estos materiales inapreciables en las heces de los seres humanos.

Además, la fabricación del poliéster, presente en el 60% de las prendas del mercado fast fashion, implica el empleo de cerca de 70 millones de barriles de petróleo anuales. Las alternativas a este material no son nada halagüeñas, ya que el algodón, otro de los materiales preferidos de la industria necesita un tratamiento sostenible y alejado de las macroproducciones, ya que el cultivo masificado requiere el uso de pesticidas e insecticidas que inciden en el calentamiento global y suponen un riesgo sanitario.

El post de hoy lo queremos enfocar en los microplásticos. Varios estudios y análisis han encontrado trazas de ellos en decenas de productos procedentes del mar y otras fuentes. Uno de los más recientes señala que hasta el 90% de la sal de mesa que llega a nuestros hogares tiene una cantidad de estos derivados del petróleo.

El pasado año, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) indicaba que, a pesar de no existir estudios suficientes, sí es posible asegurar que la presencia de micro plásticos en los productos del mar tendría consecuencias para la salud humana debido a la exposición del organismo a los aditivos y contaminantes de estos componente. No obstante, este organismo considera que sería necesario realizar unas investigaciones más profundas para evaluar adecuadamente los riesgos para la salud humana de estos componentes.

A nosotras nos parece una excusa más que suficiente para frenar todo el consumismo masivo de la moda fast fashion. ¡Y tú, deberías hacer lo mismo que nosotros! ¡Frenar el consumismo de moda rápida ya!

Redacción: Ana Hernández Sarriá

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